Audio para cine 101: guía de un vlogger para conseguir un sonido mejor
Nunca había sido tan fácil ni tan asequible para cualquiera crear contenido de vídeo de alta calidad. Vivimos en la era dorada del vlogging: cada día, más personas crean contenido sobre más temas y, del mismo modo que los blogs democratizaron la palabra escrita hace unos 15 años, el vlogging está abriendo de par en par el formato de vídeo.
En el vlogging, el audio es tan importante como el propio vídeo. Por muy atractivo o interesante que sea el contenido visual, si suena normal, la gente desconectará de inmediato. Por suerte, conseguir un sonido excelente para tu vlog es fácil con el equipo adecuado y unos conocimientos técnicos básicos. Veamos algunos conceptos fundamentales.

Invertir en un buen micrófono
Para empezar, necesitarás un micrófono de calidad. En este artículo hablaremos de un equipo compacto basado en una DLSR, un smartphone o cámaras portátiles como una GoPro o una DJI Osmo, ya que son las herramientas preferidas por la mayoría de los vloggers. Los micrófonos integrados de estas cámaras no son muy buenos; incluso en los entornos y circunstancias más favorables, ofrecerán un audio normal como mucho.
Un micrófono de calidad que ofrezca un audio excelente no tiene por qué ser caro ni aparatoso. El vlogging consiste en ser compacto y moverse sin obstáculos, para poder grabar cuando surja la inspiración, por lo que es importante contar con un micrófono discreto.
Los micrófonos de cañón son la mejor opción para capturar audio a corta distancia desde la cámara. Los micrófonos de cañón son largos y cilíndricos, de ahí su nombre. Son micrófonos direccionales, es decir, están diseñados para captar fuentes de sonido situadas directamente delante y rechazar el sonido procedente de la parte posterior y los laterales. Nuestra VideoMic gama está compuesta íntegramente por micrófonos direccionales y ofrece excelentes opciones para todo tipo de vloggers.

El RØDE VideoMic Pro+ es un micrófono de cañón para cámara de alta calidad, perfecto para vloggers que utilizan cámaras tipo DSLR.
Los patrones de captación son importantes en este caso. Para hacer vlogging, te convendrá utilizar un micrófono con un patrón de captación cardioide, supercardioide o hipercardioide, ya que estos patrones captan eficazmente el sonido frontal y rechazan el sonido posterior. La mayoría de los micrófonos de cañón incorporan una variante del patrón de captación cardioide. Un micrófono como el VideoMic GO II tiene un patrón supercardioide, lo que significa que captará los sonidos situados directamente delante del micrófono y rechazará los sonidos procedentes de la parte posterior y los laterales. Un micrófono más pequeño como el VideoMicro tiene un patrón de captación cardioide, que rechaza los sonidos posteriores, pero capta los sonidos en un arco frontal más amplio. Los distintos patrones polares se adaptan a diferentes situaciones, pero todos los VideoMics de RØDE ofrecerán un audio mucho mejor que el micrófono integrado de tu cámara.
Una nota rápida sobre el cableado. Asegúrate de utilizar el cable correcto para conectar el micrófono a la cámara. Las distintas cámaras tienen diferentes conectores de entrada, que podrían no ser compatibles con el cable incluido con el micrófono. Por ejemplo, el RØDE VideoMic incorpora una salida minijack TRS estándar de 3,5 mm y viene con un cable de conexión TRS de 3,5 mm a TRS de 3,5 mm. Sin embargo, la mayoría de los smartphones tienen entradas de 3,5 mm TRRS (observa la «R» adicional), por lo que necesitarás un adaptador de TRRS a TRS (como nuestro SC7) para conectar el micrófono. Consulta las especificaciones de tu cámara y asegúrate de que coincidan con el tipo de cable que utilizas.
Pasarse a inalámbrico
En general, conviene estar bastante cerca del micrófono al hablar para obtener un audio claro: no más de dos metros de distancia, por ejemplo. Aunque un micrófono montado en la cámara, como un VideoMic, funcionará bien cuando estés en modo «selfie» y cerca de la cámara, si quieres grabar desde más lejos el sonido se volverá distante y menos definido. Aquí es donde entran en juego los micrófonos inalámbricos.
Los micrófonos inalámbricos te permiten colocarte a ti mismo o a la persona que aparece en pantalla un micrófono de solapa para capturar un audio nítido a más de 50 metros de distancia. Los micrófonos Lavalier son pequeños y discretos, y se conectan a un transmisor de petaca, que envía de forma inalámbrica el audio capturado a un receptor montado en la cámara. Utilizar micrófonos inalámbricos ofrece muchas ventajas, pero para los vloggers la clave es tener el micrófono cerca del sujeto, incluso cuando la cámara está lejos. Nuestro nuevo Wireless GO incluso incorpora un micrófono en el transmisor (que pesa unos minúsculos 31 g), por lo que no tendrás que complicarte instalando un micrófono de solapa y una petaca: audio verdaderamente inalámbrico, perfecto para vloggers que graban sobre la marcha.
Descubre aquí nuestra gama de micrófonos inalámbricos.

El Wireless GO : vlogging verdaderamente inalámbrico.
Colocación del micrófono
La clave para capturar un audio limpio y claro al hacer vlogging es la proximidad: el micrófono debe estar cerca de la fuente de sonido, ya sea sujetando un micrófono de solapa cerca de la boca del sujeto o acercándote al máximo al grifo que gotea que estás grabando. Durante este proceso, presta atención a los niveles de audio: no querrás sobrecargar el micrófono ni el previo de la cámara (hablaremos de esto más adelante).
Piensa también en la ubicación del micrófono con respecto al entorno. Si estás en una zona ruidosa, considera trasladarte a un lugar más silencioso; si estás grabando en un túnel especialmente ventoso, plantéate elegir otra ubicación. No hay nada más decepcionante que importar la grabación del día en el software de edición y descubrir que el audio no se puede utilizar por culpa de un martillo neumático de fondo.
Pensar en los niveles de audio al grabar
Asegurarse de que los niveles de audio estén correctamente ajustados en el micrófono y en la cámara durante la grabación es fundamental para obtener un audio limpio. Los niveles de audio se miden en decibelios (dB) y normalmente se muestran en una escala numérica negativa, donde cero representa el volumen máximo. Los niveles de audio aparecen en un medidor de nivel de la cámara o del dispositivo de grabación.
Es imprescindible no dejar nunca que el nivel de audio llegue a 0 dB; debe mantenerse cómodamente dentro de la dB gama negativa. Así evitarás que el nivel alcance el «pico», lo que provocaría que la señal «recortase» y generaría distorsión. Esta «zona de distorsión» suele aparecer marcada en rojo en el medidor de nivel, y nunca querrás estar «en rojo», ¿verdad?
Para estar seguro, intenta mantenerte siempre en la zona verde del medidor de nivel, dejando suficiente margen (lo que se denomina «headroom») antes de que los niveles alcancen el pico, por si la fuente de sonido aumenta de repente. Lo más probable es que el medidor tenga una zona amarilla para indicar que el audio se acerca a 0 dB; no pasa nada por llegar a ella cuando la fuente de sonido está en su punto más alto. En cualquier otro caso, mantenlo en la zona verde. Dicho esto, si los niveles son demasiado bajos, el audio será demasiado silencioso. Un nivel aproximado de -10 dB es un buen objetivo.
Hay varias formas de ajustar los niveles de audio durante la grabación. Dependiendo de tu configuración, puedes tener acceso a varios ajustes de nivel o solo a uno. Muchos micrófonos tienen un interruptor que permite realzar o atenuar la señal en un número determinado de decibelios, por si el sonido que estás grabando es demasiado alto o muy bajo.
El VideoMic Pro, por ejemplo, tiene un control de ganancia de tres posiciones que permite reducir el nivel en -10 dB, ajustarlo a 0 o aumentarlo en +20 dB. Algunos micrófonos inalámbricos, como nuestro Filmmaker Kit, tienen un control de ganancia tanto en el transmisor como en el receptor.

El RØDE VideoMicro en un equipo de vlogging con smartphone. Observa el medidor de nivel situado en el lado izquierdo de la pantalla para monitorizar los niveles de audio.
Si tu micrófono no tiene control de ganancia, no te preocupes. Todas las cámaras y dispositivos de grabación tienen un previo interno: este amplifica la señal capturada por el micrófono desde el «nivel de micrófono» hasta el «nivel de línea», preparándola para su posterior procesamiento y grabación. Además, todas las cámaras tienen un control de ganancia para este previo, lo que permite adaptar los niveles a la señal que entrega el micrófono. Vigila el medidor de nivel de la cámara y asegúrate de que no entre en la zona roja.
Haz siempre una grabación de prueba antes de empezar a grabar para asegurarte de que los niveles están correctamente ajustados: habla con el sujeto (o habla tú mismo a la cámara) al volumen al que hablará durante la grabación y pídele incluso que hable alto para comprobar dónde alcanzan el pico los niveles y ajustarlos en consecuencia. Si grabas en exteriores, ten en cuenta las ráfagas de viento y otros factores ambientales que podrían hacer que los niveles subieran de repente.
Recuerda desactivar el AGC
Hay un último punto (aunque muy importante) que mencionar sobre los niveles de audio. Muchas cámaras vienen con el «Control Automático de Ganancia» (AGC) activado de forma predeterminada. Esto significa que la cámara ajustará automáticamente los niveles de grabación sobre la marcha. Parece una gran idea, pero en realidad probablemente arruinará la grabación. ¿Por qué? Porque antes de que empieces a hablar, la cámara subirá el nivel y hará que el ruido de fondo parezca muy alto. Después, cuando empieces a hablar, lo bajará rápidamente, haciendo que las primeras palabras suenen incómodamente altas e incluso distorsionadas en comparación con el resto de la frase. Consulta el manual de la cámara para saber cómo desactivar cualquier ajuste de ganancia automática y, a continuación, ajusta manualmente el nivel para que, al comprobarlo, los medidores queden cómodamente hacia la parte superior de la zona verde. Así obtendrás un sonido excelente en todo momento.
Combatir los elementos
Si tu vlog te lleva a menudo al exterior, el audio tendrá que enfrentarse a un obstáculo adicional: los elementos, principalmente el viento. El exceso de ruido del viento puede causar estragos en el audio. Por suerte, existen formas de combatir el ruido del viento y otros sonidos ambientales mediante paravientos, una colocación inteligente del micrófono y ecualización. Consulta nuestro artículo sobre cómo reducir el ruido del viento al grabar en exteriores para conocer todos los detalles.

El RØDE VideMic GO con su paravientos de espuma.
Editar en posproducción
Sea cual sea el formato de tu vlog, es probable que tus vídeos necesiten algún tipo de edición en posproducción antes de publicarlos. Y uno de los aspectos que debes revisar es el audio.
Como regla general, durante la grabación debes hacer todo lo posible para que el audio suene lo mejor posible. Hay cosas que sencillamente no se pueden arreglar en posproducción; por ejemplo, un audio distorsionado que se grabó con un nivel demasiado alto. Una buena forma de entender la posproducción es que, en lugar de servir para «arreglar» el audio, debe ser una plataforma para llevarlo al siguiente nivel. Hay muchísimo que cubrir sobre este tema, así que lo trataremos con más profundidad en un artículo futuro, pero algunas de las formas en que puedes editar el audio en posproducción son:
Ecualización (EQ) – La ecualización consiste en realzar o recortar determinadas frecuencias para manipular la calidad tonal de una grabación. En vídeo, es una forma eficaz de dar al audio un carácter más profesional realzando los graves, controlando el ruido del viento mediante un filtro pasaaltos, recortando las frecuencias altas para reducir la sibilancia del diálogo y mucho más.
Añadir compresión – La compresión reduce eficazmente el rango dinámico de una señal de audio al disminuir la diferencia entre las partes más suaves y las más fuertes de una grabación. Es una forma eficaz de dar al audio más pegada y claridad, realzar una grabación especialmente silenciosa, suavizar un diálogo irregular y mucho más.
Puerta de ruido – Aplicar una puerta de ruido es una forma sencilla de reducir los ruidos no deseados de una grabación, como el tráfico o un avión que sobrevuela la zona. Esto se consigue estableciendo un umbral («puerta») por debajo del cual todo se elimina o se reduce en volumen.
Añadir música Foley, efectos de sonido, voz en off y otros elementos de audio secundarios – Esto se explica por sí solo y también es un tema muy amplio, pero si tu vlog necesita animarse un poco con música, efectos de sonido, etc., la posproducción es el momento de hacerlo.

Aplicación de un filtro pasaaltos al audio en Premiere Pro (observa la esquina superior izquierda).
Si quieres mejorar el audio de tus vlogs, debes empezar por la fuente: un micrófono excelente. Nuestra gama de micrófonos para vídeo y micrófonos inalámbricos es el estándar del sector para el audio desde cámara. No importa qué tipo de vlogs hagas ni qué necesites conseguir con el audio: hay un micrófono para ti. Descubre aquí nuestra gama de micrófonos para vídeo RØDE .