Guía rápida para grabar efectos de Foley
Tanto si tu proyecto es un cortometraje, una producción de larga duración o incluso un videojuego, perderás gran parte del impacto de tus planos si los efectos de sonido no están a la altura. La mayoría de las acciones del mundo real emiten algún tipo de sonido, ya sea un silbido, un chapoteo, un golpe o algo completamente distinto. Sin embargo, incluso con equipos de grabación de sonido de calidad a tu disposición, probablemente no podrás capturar todos los sonidos mientras filmas, o estos no serán lo bastante audibles ni dinámicos.
Por eso añadimos efectos de Foley en posproducción. Aportan una sensación de realismo a una imagen, incluso si el sonido no existe en la realidad (como el de un arma fásica de ciencia ficción). Cuando llegue el momento de grabar los tuyos, te recomendamos leer esta guía rápida para empezar con buen pie.
Prepara un buen escenario sonoro
Muchos de los mismos principios que se aplican a la grabación de diálogos en interiores también se aplican a la grabación de efectos de sonido. La sala debe estar bien aislada y diseñada para la grabación de sonido, lo que significa que no debe tener superficies brillantes, paredes desnudas ni suelos de madera. No necesitas intentar igualar el mismo eco que tiene una escena de vídeo, porque puedes añadirlo en posproducción; lo mejor es empezar con un audio limpio.
Considera colgar muchas cortinas alrededor de las paredes para absorber el exceso de sonido, o incluso utilizar mantas de mudanza para muebles. Además, ¡asegúrate de que el suelo esté enmoquetado!
A continuación, necesitarás distintos «generadores de ruido» en la sala para producir los sonidos necesarios. Esto puede incluir montones de grava para pisar, bloques de madera para golpear entre sí, pequeñas zonas con baldosas sobre las que hacer chirriar algo y todo lo demás que se te ocurra. Al final de este artículo te mostraremos algunos ejemplos de objetos que producen excelentes efectos de sonido, pero antes de eso necesitarás un micrófono.
Adquiere micrófonos de calidad para grabar
Según el lugar, es posible que necesites distintos tipos de micrófonos para capturar el mejor sonido. Premium Beat recomienda utilizar un micrófono de condensador extremadamente sensible para las sesiones en interiores, ya que será capaz de captar los aspectos más suaves y sutiles de cada sonido.
Para exteriores, considera utilizar en su lugar un micrófono de cañón de estilo similar a los que usan los técnicos de sonido en el set. Recomendamos algo como el RØDE NTG4+, ya que necesitas un micrófono superdireccional para asegurarte de que no se capture ruido molesto procedente de otras zonas del entorno. También puede ser necesario un RØDE Deadcat o un Blimp para reducir el ruido del viento.
Por último, querrás tener a mano un monitor con una copia de cada clip de vídeo para el que estés grabando sonido. Así podrás adaptar tu trabajo a lo que requiere la imagen y ahorrar tiempo al tener que ensamblar pequeños sonidos en posproducción (imagina intentar colocar cada paso individual en una escena en la que un grupo de personas camina por un pasillo largo...).
Ejemplos para probar
Ahora que ya tienes un estudio y el equipo de grabación adecuado, ¡es hora de salir ahí fuera y empezar a hacer ruido! Prueba estos ejemplos para comprobar si encajan con tu proyecto.
- Silbido: Usa varas o bates de madera
- Fuego: Arruga papel de cocina
- Golpes en el cuerpo: Golpea carne roja, aporrea algo con un periódico o chasquea un látigo (para conseguir un efecto más cómico)
- Cascos de caballo: Golpea entre sí dos mitades de coco
- Huesos al romperse: Parte lápices, ramitas o tallos de apio
- Ruido suave de ropa: Cruza y descruza las piernas, frota entre sí tejidos específicos
- Pasos: Busca zapatos con un material de suela similar y pisa una superficie del mismo tipo (p. ej., tierra, grava, baldosas)
- Pasos sobre nieve: Pon harina de maíz en una bolsa de cuero y apriétala