Cómo hacer que tu pódcast suene profesional
¿Alguna vez has estado escuchando un pódcast y te has preguntado cómo consiguen esa voz profesional, con estilo de radiodifusión? En este artículo, te guiaremos paso a paso por todo lo que necesitas para conseguir ese sonido profesional en tu propio pódcast.
Elegir un lugar de grabación
El primer paso es considerar el espacio en el que planeas grabar tu pódcast. Elige una habitación lo más alejada posible de ruidos como el tráfico, el aire acondicionado o los equipos de refrigeración, así como de posibles interrupciones, como puertas que se abren y se cierran.
Intenta reducir al máximo las reflexiones (o ecos) utilizando materiales que absorban el sonido, como cortinas, mantas, alfombras o paneles acústicos en las paredes y el suelo; incluso añadir algunos muebles y elementos textiles puede ayudar. Por último, cierra todas las puertas o ventanas que puedas para aislar al máximo el espacio de grabación de posibles ruidos.
El PodMic y el PodMic USB son micrófonos dinámicos diseñados específicamente para captar voces con gran riqueza y listas para emisión, al tiempo que rechazan los sonidos de fondo no deseados.
El mejor micrófono para pódcast
El micrófono que utilices desempeña un papel importante en el tono de tu voz, y elegir uno que ofrezca claridad y riqueza contribuirá en gran medida a que tu voz suene más profesional.
Los micrófonos dinámicos son ideales para la mayoría de los podcasters, ya que su menor sensibilidad hace que capten menos ruido de fondo y que sea menos probable que capten la voz de tus otros presentadores o invitados. Ejemplos como el PodMic y el PodMic USB están diseñados específicamente para aplicaciones de voz y son excelentes para capturar ese sonido rico y propio de la radiodifusión.
Por otro lado, los micrófonos de condensador como el NT1 Signature Series son más sensibles y excelentes para capturar detalles, pero esta mayor sensibilidad significa que son más adecuados para habitaciones y espacios con un mejor aislamiento y acondicionamiento acústico.
Colocación y técnica perfectas del micrófono
La técnica de micrófono es otro ingrediente clave para capturar una voz de calidad profesional en tu pódcast; esto incluye la colocación del micrófono con respecto a tu boca y la forma en que hablas hacia él.
Para empezar, necesitarás una herramienta para montar y colocar tu micrófono. Para configuraciones más pequeñas, un soporte de sobremesa como el DS2 es ideal, ya que ofrece una solución de montaje sencilla, compacta y resistente. Para configuraciones permanentes con algo más de espacio, los brazos de estudio como el PSA1+ ofrecen la máxima flexibilidad y pueden reajustarse de forma rápida, sencilla y silenciosa.
El DS2 es un brazo de estudio de sobremesa compacto, ideal para colocar perfectamente tu micrófono, especialmente en configuraciones pequeñas que desmontarás o moverás con frecuencia.
Comprueba si estás utilizando un micrófono de dirección frontal (como el PodMic), cuya cápsula está orientada hacia el extremo, o un micrófono de dirección lateral (como el NT1), cuya cápsula está orientada perpendicularmente al cuerpo del micrófono.
Debes hablar hacia la cápsula, pero no directamente hacia ella; intenta hablar con un ángulo muy leve para evitar las oclusivas (breves ráfagas de aire que pueden distorsionar la cápsula del micrófono, producidas al articular sonidos como la «p» de «plosiva»).
En cuanto a la distancia, coloca el micrófono a unos 10-15 cm de la boca si se trata de un micrófono dinámico, o a unos 15-20 cm si es un micrófono de condensador, para evitar que el sonido resulte distante y reverberante.
Puedes acercarte más a la cápsula del micrófono para aprovechar el «efecto de proximidad», que realza las frecuencias graves de la voz, pero puede requerir algo de práctica para evitar las oclusivas. También recomendamos utilizar un filtro antipop sobre el micrófono o delante de él para controlar aún más estas oclusivas.
Mezcla y monitorización
Establecer y mantener unos niveles de grabación adecuados es un componente fundamental para conseguir un audio con sonido profesional. Si los niveles son demasiado bajos, es posible que introduzcas ruido de fondo al intentar elevar el audio posteriormente; si son demasiado altos, podrías saturar el audio y dejarlo inutilizable.
Dedica tiempo a ajustar el nivel de ganancia de cada persona que hable en tu pódcast, incluidas las llamadas telefónicas o cualquier otro sonido que tengas previsto incluir en el programa. Lo mejor es ajustar primero los niveles ensayando como si se tratara de la producción final, para que nada te tome por sorpresa.
Se recomienda encarecidamente que todos los presentadores e invitados utilicen auriculares para la monitorización, de modo que todos puedan escuchar cómo suenan en relación con el resto del pódcast.
Una vez configurado todo, lo ideal es que un productor (o tú mismo) supervise los niveles durante la grabación y los ajuste si surge algún problema. Es recomendable que tanto tú como tus invitados llevéis auriculares para que todos podáis oír cómo suena cada voz en relación con las demás.
Procesamiento y efectos
Por último, puedes hacer auténtica magia con el procesamiento para dar vida a tu interpretación vocal. El uso sutil de EQ (ecualización), compresión y otros efectos contribuirá en gran medida a pulir tu sonido, y no necesitas ser ingeniero de audio para conseguirlo.
Aunque todas estas herramientas pueden aplicarse en una DAW (estación de trabajo de audio digital) durante la fase de posproducción, una consola como RØDECaster Pro II o RØDECaster Duo te permite dar forma a tu sonido durante la grabación; es ideal para reducir el trabajo posterior o si estás emitiendo en directo.
Puedes utilizar EQ tanto para reducir las frecuencias no deseadas de tu sonido como para realzar las frecuencias que aportan mayor claridad, riqueza y calidez a la voz.
Por ejemplo, quizá quieras realzar sutilmente la voz en torno a 1-2 kHz y de nuevo alrededor de 5-8 kHz para añadir más nitidez y claridad. También puede que necesites reducir ligeramente algunas frecuencias de medios-graves en torno a 250-400 Hz para que el sonido resulte menos «encajonado». Realzar suavemente las frecuencias graves alrededor de 120-150 Hz puede aportar más calidez al sonido, especialmente si la voz que estás grabando carece de graves desde el principio.
Obviamente, estos ajustes variarán en función de la voz, el micrófono y la técnica utilizados, pero son un excelente punto de partida para experimentar.
El RØDECaster Pro II y Duo ofrecen diversas opciones de procesamiento y efectos, muy fáciles de configurar con preajustes o de ajustar con precisión mediante controles granulares.
A continuación, la compresión. Es una herramienta que ayuda a controlar la dinámica del audio para que los niveles de volumen sean más uniformes y constantes durante toda la grabación. Detecta y reduce los picos de volumen, y realza las palabras o frases más suaves para que todo se escuche con claridad.
Con EQ y la compresión, puedes avanzar mucho hacia una voz de podcast con sonido profesional, pero existen muchas más herramientas de procesamiento que pueden ayudarte a corregir problemas de sonido o a mejorarlo aún más.
Entre ellas se incluyen un de-esser, que se utiliza para reducir los sonidos ásperos de «s», «t» y «ch» de la voz; una puerta de ruido, que sirve para reducir el ruido de fondo entre palabras y frases; e incluso excitadores, que utilizan armónicos para aportar mayor presencia al sonido.
Si prefieres no ajustar manualmente la configuración de efectos y herramientas de procesamiento como estas, puedes utilizar preajustes (como los disponibles en la gama RØDECaster ) para obtener rápidamente el sonido que buscas.
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