Una breve historia de los primeros micrófonos y dispositivos de grabación de sonido

Hoy en día, es muy fácil conectarse a internet para comprar equipos de grabación de sonido de calidad. Desde micrófonos de estudio básicos para quienes hacen pódcast por primera vez hasta micrófonos de cañón de alta tecnología para producciones audiovisuales, no solo puedes grabar en alta definición, sino también hacerlo completamente sin cables. 

Sin embargo, como los micrófonos de grabación actuales son tan accesibles, es fácil olvidar de dónde proceden estos fantásticos dispositivos. Echemos un vistazo a la historia de los micrófonos y los dispositivos de grabación de sonido, y a cómo eran en los viejos tiempos.

Los comienzos del micrófono

Podría decirse que los micrófonos originales surgieron de la mano de Alexander Graeme Bell, inventor del teléfono. El primer dispositivo de este tipo utilizaba las vibraciones de la voz para hacer vibrar una aguja en el agua. Los cambios en el líquido afectaban a una corriente eléctrica, que podía transmitirse a un receptor situado en el otro extremo de una línea. De hecho, Bell logró realizar una llamada telefónica a través de líneas telegráficas existentes durante sus demostraciones. 

Después llegó Emil Berliner, otro famoso inventor de la industria de la grabación de audio. Berliner, de origen alemán, es considerado el creador del primer micrófono de carbón de botón del mundo (1876), un dispositivo de grabación de audio superior al modelo de Bell basado en agua. Este micrófono aplicaba las vibraciones de un diafragma electroconductor a un paquete de gránulos de carbón, que podían captarse mediante una señal eléctrica de salida. 

El invento tuvo un gran éxito, lo que llevó a Bell a adquirirlo para sus modelos posteriores de teléfono (todavía antes de 1900). 

Y entonces llegó la grabación de sonido

Los primeros dispositivos de grabación de sonido no tenían componentes digitales, y no los tendrían durante décadas. 

Thomas Edison teorizó por primera vez sobre la posibilidad de grabar sonido después de preguntarse cómo crear un dispositivo transmisor más eficiente que el telégrafo. Según Adam Kennedy, de la Universidad Estatal de Pensilvania, en 1877 Edison conectó la aguja de un dispositivo telegráfico al diafragma de un teléfono y habló frente a él. Como era de esperar, la aguja respondió a las vibraciones de su voz y registró un patrón sobre papel. Sin embargo, al reproducirlo no se escuchaba ningún sonido.

Así que ideó un segundo dispositivo, fabricado con un cilindro de papel de estaño. La aguja grababa el sonido en el estaño, creando una impresión de él recitando la canción infantil «Mary Had a Little Lamb». Aunque la calidad era baja, funcionaba. Había nacido la grabación de sonido.

La próxima vez que escuches una pista de diálogo en tu ordenador, piénsalo: ¡no hace tanto tiempo habrías necesitado un cilindro de papel de estaño! 

Los primeros dispositivos de grabación de sonido utilizaban cilindros marcados por agujas.Los primeros dispositivos de grabación de sonido utilizaban cilindros marcados por agujas.